el ánimo del refranero
El refranero, siempre atento a las necesidades del ciudadano de a pie, anima a aquellos que fracasaron dos veces en una empresa, a no abandonar e intentarlo una tercera. La sabiduría popular asegura que ahí está la victoria.
Por tercera vez, Tomateta i Pimentó está online. A ver si ésta es la vencida.
Será a partir de octubre. Precisamente el mes de las revoluciones y las tormentas, meteorológicas y financieras, como decíamos en una de las últimas entradas subidas a este sitio, hace poco menos de un año. Esta entrada está visible más abajo y deja en sonrojante evidencia los meses de inactividad de este sitio.
No se ha elegido octubre por nada especial. Simplemente es el mes que está por venir. Siempre es bueno marcarse un punto de salida. El abandono, la llegada o la meta no sabemos quién la marcará. De contenidos, ya hablaremos. De periodicidad, también. En cuanto al nombre… nada es inmutable.
el partido
Cuando faltan apenas unos dias para la gran cumbre mundial en la que debe decidirse el futuro de nuestro planeta, en cuanto a su solvencia económica se refiere, Rodríguez Zapatero sigue sin tener su asiento reservado.
Las súplicas y la insistencia de ZP por asistit a tan magno y fastuoso acontecimiento, recuerdan, sin ánimo de ofender, a ese niño que en el patio del colegio pide incorporarse a un partido que se está disputando entre, por ejemplo, las clases A y B de quinto de primaria.
De momento, nuestro primer ministro convertido en niño de pantalón corto y polo de uniforme, ha recibido todo tipo de respuestas. Como en el patio del colegio, el resto de niños se han quitado el muerto encima… el balón no es mío, pregúntale al dueño… ¿quién es?… no lo se… es que ya somos pares… ¿si me busco a otro?… no, porque así seremos más de once y no chana… hemos cortado… pero si tú no eres de nuestra clase… espera y si alguien se cansa…
Total, unos por otros, el niño no puede jugar. O se lesiona alguien o tendrá que seguir el encuentro desde el banquillo mientras se como el bocata de mortadela… o, como puede que suceda, alguien con alma caritativa se sacrifica para que, por lo menos, juegue un ratito y demuéstre su calidad.
octubre
Octubre siempre ha sido un mes muy especial. Definitivamente te haces a la idea, después de un par de semanas de adaptación, de que las clases han empezado y de que se ha acabado hasta el año que viene ir en calzoncillos por tu casa o recorrer el barrio en bicicleta en plan verano azul. En el trabajo, más o menos igual. El buen rollo de los primeros días después de las vacaciones se ha volatilizado. Ya no quedan anécdotas que contar ni fotos que enseñar.




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