Tuvo que ser en un ciudad tan rutilante como París, y con paparazzis de por medio. La pareja de moda del verano se rompió trágicamente esta madrugada. Lady Diana Spencer y el millonario egipcio Dodi al Fayed fallecieron esta madrugada tras un grave accidente de tráfico cuando eran perseguidos por varios reporteros del corazón.
[El Mundo, 31 de agosto de 1997]
Foto: Recuerdo de la muerte de Lady Di.
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-¡Sí, sí, sí,- exclamó Picaporte-. ¡Os habéis equivocado en un día! ¡Hemos llegado con veinticuatro horas de adelanto… pero ya no quedan más que diez minutos!
Picaporte había tomado a su amo por el cuello, y lo impelía con fuerza irresistible.
Phileas Fogg, así llevado, sin tener tiempo de reflexionar, salió de su casa, saltó en un cab, prometió cien libras al cochero, y después de haber aplastado dos perros y atropellado cinco coches, llegó al Reform Club.
El reloj señalaba las ocho y cuarenta y cinco minutos cuando apareció en un gran salón.
¡Phileas Fogg había cumplido la vuelta al mundo en ochenta días!
[La vuelta al mundo en 80 días, Julio Verne, 1873]
Foto: Big Ben.
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Portobello Road, Portobello Road, donde se vende y se compra hasta el sol, el que quiera deshacerse de algo que uso que venga a venderlo a Portobello Road…
[La bruja novata, Robert Stevenson, 1971]
Foto: Mercado de Portobello.
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Cuando el primer niño rió por primera vez, su risa se rompió en mil pedazos que saltaron por los aires en todas direcciones, y así fue como aparecieron las hadas. Por eso debería haber un hada para cada niño y cada niña. Aunque hoy en día los niños saben tantas cosas que dejan de creer muy pronto en las hadas, y cada vez que un niño dice “yo no creo en las hadas”, en alguna parte cae muerta un hada.
[Descubriendo nunca jamás, Marc Forster, 2004]
Foto: Hyde Park, Kensingnton Garden.
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Propósito número 1: evidentemente, perder diez kilos. Número 2: echar siempre las bragas de la noche anterior en el cesto de la ropa sucia. No menos importante, encontrar un novio amable y sensato, y no seguir estableciendo lazos afectivos con ninguno de los siguientes tipos: alcohólicos, adictos al trabajo, fóbicos al compromiso, mirones, megalómanos, gilipollas emocionales o pervertidos. Y sobretodo no soñar con una persona en concreto que encarna todas estas cualidades. Por desgracia, resulta que se trata de mi jefe, el director editorial Daniel Cleaver. Y debido a diversos motivos injustos relacionados con la fiesta de navidad de este año, sospecho que él no sueña conmigo.
[El diario de Bridget Jones, Sharon Maguire, 2001]
Foto: Picadilly Circus
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